Los expertos recomiendan a aquellas parejas que estén buscando un hijo mantener relaciones sexuales a diario, por lo menos una semana antes de la ovulación, para ir mejorando la calidad y la cantidad del esperma al momento de una posible fecundación.

Un estudio australiano, realizado por un equipo de investigación de la clínica Sydney IVF, asegura que las relaciones sexuales o las eyaculaciones diarias durante siete días aumentan el nivel de fertilidad del esperma y reducen la cantidad de daños y mutaciones en su ADN.

Para llevar a cabo esta investigación se analizaron muestras de semen de 118 hombres dentro del rango considerado fértil normal. Uno de los médicos responsables del estudio, el doctor David Greening, señala que, al cabo de siete días de eyacular a diario, detectaron que el semen de estos pacientes había mejorado en sus niveles y disminuido el daño en el ADN de sus espermatozoides.

En este sentido, los expertos destacan que cuanto más tiempo pasa el esperma en los testículos, más probabilidades hay de que acumulen daño en el ADN. Sin embargo, Greening advierte que tener relaciones sexuales durante más tiempo, como por ejemplo dos semanas, quizás podría reducir demasiado el número de espermatozoides. Por este motivo, el especialista sólo recomienda tener relaciones sexuales a diario durante el tiempo en que la mujer está ovulando.

Según el doctor Greening, el hecho de eyacular a diario, no le daría tiempo a los espermatozoides para deteriorarse, siendo ésta una de las causas más comunes de esterilidad.

Cabe recordar que la esterilidad es la imposibilidad de una pareja de lograr un embarazo. Se considera que hay un problema de esterilidad en una pareja cuando, después de un año de mantener relaciones sexuales regulares sin uso de métodos anticonceptivos, no se consigue un embarazo. Cuando esto ocurre, los expertos siempre aconsejan a las parejas que acudan al especialista para empezar, lo antes posible, a investigar las posibles causas de la esterilidad.

En nuestro país, la esterilidad afecta aproximadamente a un 15% de las parejas en edad fértil, lo que equivale a decir que una de cada seis parejas tiene problemas para lograr el embarazo, y parece que existe un aumento de su incidencia en nuestros tiempos.

No obstante, aproximadamente el 40% de los casos se deben a un factor masculino (alteraciones en la cantidad, la calidad o movilidad de los espermatozoides), el 40% se deben a un factor femenino (infecciones del tracto genital que dejan secuelas y cuestiones genéticas de diversa índole) y el 20% restante no se conoce la causa o se debe a afecciones tanto del hombre como de la mujer.