Existen multitud de factores que participan en el proceso global de
reproducción en una mujer, ya que es ella quien no sólo aporta su
gameto (
óvulo) sino que además recibe los
espermatozoides, los transporta hasta las
trompas de Falopio, en ella tiene lugar la
fecundación, el desarrollo principal del
embrión, su
implantación en el
útero y desarrollo y crecimiento del
feto hasta el momento del parto.
El responsable de estudiar el
sistema reproductor femenino será el
ginecólogo especialista en reproducción que valorará su normalidad anatómica, hormonal, genética y funcional. Para ello se le realiza a la paciente una
anamnesis (interrogatorio completo), valoran sus antecedentes y las pruebas aportadas realizadas con anterioridad y se le realiza una exploración física. Además, también es posible que se soliciten otras pruebas que puedan ser necesarias para completar su estudio.
Las posibles causas femeninas de esterilidad se pueden clasificar en función de su localización: causas ováricas, tubáricas y de origen uterino.
Causas ováricas Para que existan posibilidades de
gestación, una mujer ha de producir cada mes un óvulo que llegue a la maduración óptima para que se produzca la
ovulación. Todos los trastornos que alteren este proceso pueden ser causas de esterilidad en una mujer.
Hay diversos factores que son motivos de esterilidad en una mujer:
Factor edad Las mujeres nacen aproximadamente con un millón de óvulos en sus
ovarios sin posibilidad de generar de nuevos a lo largo de su vida. Cada óvulo está rodeado por una unidad completa de una pequeña cantidad de fluido y otras células que lo nutren llamado
folículo. Todos los meses se pierde un pequeño porcentaje de esos folículos por desgaste, al igual que los óvulos ya que se van degenerando y ovulando a lo largo de su vida. El 80% de las mujeres hacia los 50 años han agotado su
reserva ovular ovárica, dando lugar a la
menopausia. Aunque esta suele llegar alrededor de los 50 años de la mujer, unos 10 o 15 años antes ya empieza una reducción notable del número de óvulos en los ovarios y de su calidad.
La edad, por lo tanto, condiciona en gran medida la
fertilidad de una mujer. Se observa una clara disminución de la capacidad reproductora de la mujer a partir de los 35 años, y ésta se acentúa a partir de los 40. El principal responsable de este declive reproductor es la pérdida de calidad ovocitaria provocada básicamente por el envejecimiento ovular.
La valoración de la reserva ovárica de la mujer proporciona una información muy importante para caracterizar su porvenir reproductivo y sus posibilidades de
reproducción. Esta valoración se realiza mediante la prueba diagnóstica de la
ecografía y el estudio del
perfil hormonal.
Fallo ovárico primario Son mujeres que padecen una falta congénita del desarrollo normal de los ovarios, observándose una disgenesia gonadal pura (ausencia de tejido ovárico sano). Es un trastorno asociado frecuentemente a una alteración numérica o estructural de los
cromosomas.
Fallo ovárico prematuro Se dice así cuando sucede antes de los 40 años. Es una situación causada por trastornos hereditarios, factores infecciosos o autoinmunes, alteraciones enzimáticas o procesos como la
endometriosis que consumen importantes cantidades de tejido ovárico inicialmente sano.
Anovulación Es la ausencia de
ovulación y se produce generalmente porque la paciente presenta un
perfil hormonal anormal. Es cuando en un
ovario (dotado de óvulos) no se produce la liberación del óvulo hacia las trompas de Falopio, sin que exista la posibilidad de
gestación natural.
Muchas mujeres anovuladoras también presentan desórdenes en la periodicidad de sus ciclos menstruales. Los trastornos más comunes que pueden provocar anovulación son
endometriosis, una escasa reserva de óvulos en los ovarios y el
ovario poliquístico.
Para determinar qué factor o factores producen una anovulación se suele realizar la prueba
ecográfica y el estudio del
perfil hormonal.
La existencia de ovulación se puede estudiar mediante una biopsia endometrial, la temperatura basal y también, de forma menos invasiva, con una analítica en sangre de progesterona.
El ovario poliquístico Es la anomalía más común de las mujeres en edad de
reproducción, ya que afecta a una de cada 10 mujeres. Esta patología abarca varias manifestaciones: mujer eumenorreica (con reglas normales) y de apariencia física normal hasta las formas más graves que cursan con amenorrea, ovarios aumentados de tamaño,
hirsutismo, acné y obesidad.
Las pacientes que tienden a ver el doctor porque sus períodos menstruales son irregulares, inesperados y, a menudo, abundantes, suelen ser mujeres que padecen el síndrome del ovario poliquístico.
Endometriosis Es la presencia de tejido endometrial (capa que recubre el interior del útero) fuera de su situación normal (la cavidad uterina) en forma de implantes que pueden desarrollarse y llegar a formar
quistes. Es una incidencia que padecen entre el 20 y 50% de las mujeres
estériles.
Si ésta afecta a los ovarios puede conllevar un deterioro y pérdida de tejido ovárico sano y por tanto una disminución prematura de la
reserva ovárica. También puede afectar a la capacidad ovulatoria y a la calidad de los
ovocitos.
La endometriosis puede ser progresiva y llegar a dañar la totalidad de la masa ovárica. Esta enfermedad se puede diagnosticar mediante una
ecografía, pero es mucho más eficaz realizar una
laparoscopia.
Anomalías de los óvulos Son anomalías
genéticas o
cromosómicas y defectos estructurales o funcionales de los óvulos. Algunas mujeres son portadores de este tipo de alteraciones sin saberlo, ya que ésta no afecta su salud ni manifiestan ningún signo anómalo externo aparente.
Las pruebas que se realizan para detectar este tipo de alteraciones cromosómicas es el estudio del
cariotipo. También se realiza a menudo el test FIV que permite visualizar el aspecto de los
óvulos, su interacción con los
espermatozoides y el desarrollo de los
embriones generados.
Causas tubáricas Las
trompas de Falopio desempeñan una función crítica en el proceso reproductor. El óvulo y el
semen se encuentran en las trompas para que tenga lugar la
fertilización y es a través de ellas que el embrión recientemente formado es transportado al
útero para su
implantación y desarrollo.
Si hay algún trastorno en la permeabilidad o funcionalidad de las trompas esto hará que existan dificultades en la unión y transporte de los
gametos (óvulos y espermatozoides) y embrión, haciendo difícil o incluso imposible la probabilidad de
gestación atendiendo a la severidad de la patología existente.
Las trompas pueden quedar dañadas por el efecto de la
endometriosis, de un
hidrosálpinx, de procesos infecciosos aparentes u ocultos, de cicatrices provocadas por intervenciones quirúrgicas anteriores o por el efecto de factores desconocidos.
La obstrucción de las trompas es una causa de esterilidad, y lo sigue siendo si ésta sólo afecta a una de las trompas. Cuando esto sucede estamos delante de un estado de
subfertilidad.
En ocasiones, la causa de esterilidad está provocada porqué las trompas han sido previamente extirpadas debido a la presencia de algún tumor o
embarazo ectópico anterior. Normalmente para comprobar la permeabilidad de las trompas se realiza una
histerosalpingografía y una
laparoscopia con
cromopertubación.
Causas uterinas El
útero es el órgano de la
gestación y el mayor de los órganos del
aparato reproductor femenino. Entre sus funciones destacan la capacitación y transporte de los
espermatozoides desde la vagina hasta las
trompas, recibir al
embrión unos días después de la
fecundación y permitir su
implantación en el
endometrio y albergar y favorecer el desarrollo de la
placenta y del
feto durante los meses siguientes hasta el fin del embarazo.
Las patologías más frecuentes son las malformaciones uterinas congénitas, el desarrollo adquirido de proliferaciones como
miomas o
pólipos y la presencia de
adherencias intrauterinas.
También puede verse afectada la función de transporte y de capacitación de los espermatozoides por el
cuello uterino y la receptividad endometrial a los embriones. La normalidad del útero se analiza a partir de una
ecografía,
histerosalpingografía,
laparoscopia y
histeroscopia. Una biopsia de endometrio también puede aportar información adicional sobre la función del útero.