El Consejo Federal de Medicina (CFM) de Brasil ha publicado una resolución que permite a homosexuales y solteros ser beneficiados por las técnicas de la reproducción asistida como la fecundación in vitro y la inseminación artificial. Las nuevas normas reemplazan a otras que estaban en vigencia desde hacía casi 20 años.

Brasil ha aprobado una ley que amplia los beneficios de la reproducción asistida para que sean accesibles por cualquier ciudadano. La CFM ha indicado que entre las nuevas normas está el permiso para la realización de tratamientos con material biológico criopreservado (conservado en condiciones de muy bajas temperaturas) tras la muerte y la posibilidad de que más personas se beneficien con las técnicas, independientemente de estado civil u orientación sexual.

Según estas nuevas reglas, después de la muerte de uno de los dos integrantes de un matrimonio, si se comprueba la autorización previa, también está permitido el uso de material biológico almacenado (espermatozoide o embrión).

Desde la CFM han explicado que han sentido la necesidad de adaptarse a la evolución tecnológica y a los cambios de comportamiento social. Por lo tanto, con la aprobación de esta nueva ley, las parejas homosexuales podrán acceder a las técnicas de reproducción asistida para tener hijos.

Roberto d’Avila, presidente del CFM, ha comentado que es una demanda de la sociedad moderna y ha añadido que la medicina no tiene prejuicios y debe respetar a todos por igual.

Mientras la nueva norma establece el uso de embriones cuando uno de los padres muere o ante el divorcio de una pareja, también presenta nuevas prohibiciones, entre las cuales está la elección del sexo del hijo que se espera.

Otra decisión que ha sido aprobada es la de limitar el número máximo de embriones que son implantados en una mujer, de acuerdo a su edad. Antes, se transferían cuatro embriones a las mujeres de cualquier fuera su edad. Con la nueva norma, que ya está en vigencia, se establece que las mujeres menores a 35 años pueden recibir como máximo dos embriones para intentar quedar embarazada; las que tienen entre 36 y 39 años tienen permitidos hasta tres embriones y las que tienen más de cuarenta, hasta cuatro.

Por otro lado, el CFM también ha vetado el uso de ‘vientres de alquiler’, a la que se le pagaba para que fuera receptora de un embrión. Esa persona ahora tiene que tener un parentesco, de hasta segundo grado, con la madre. El consejo ha bautizado este procedimiento como ‘vientre solidario’.

El Consejo Federal de Medicina ha asegurado que en Brasil hay 180 centros de reproducción asistida, los cuales estarán obligados a mantener registros de sus clientes y serán responsables por el descarte del material genético no utilizado.