Se considera que llega el momento de realizar la primera visita de
esterilidad cuando la pareja, después de un año de mantener relaciones sexuales regulares sin uso de métodos anticonceptivos, no consigue un embarazo.
En esta primera visita es importante que asistan los dos miembros de la pareja para conocer y entender el proyecto común que se les plantea. Sin duda, el primer contacto con la pareja es fundamental para ganar su confianza y establecer un vínculo entre médico-paciente. Además, conviene que sea realizada por un especialista
ginecólogo con formación específica en
reproducción. La finalidad de la primera visita para la pareja es conseguir una valoración global de la situación, iniciar el estudio de la mujer y planificar las pruebas necesarias.
En esta visita se realiza una exhaustiva
anamnesis, un cuestionario completo sobre antecedentes clínicos, tanto personales como familiares. Con este interrogatorio el médico se asegura que la paciente presenta un buen estado de salud, sin problemas que contraindiquen un embarazo.
Es importante conocer aspectos particulares de la pareja como la profesión, la frecuencia coital o hábitos (consumo de drogas, alcohol, tabaco) entre otros. Por ejemplo, en algunas ocasiones, la utilización de métodos anticonceptivos y posibles problemas aparecidos con ellos son
causas de esterilidad.
Este interrogatorio de la pareja es crucial para el estudio y por eso es muy detallado. Por eso también es importante saber datos, tales como las características de las menstruaciones (edad de la primera
menstruación, intervalo entre menstruaciones, su duración, etc.) antecedentes de embarazos previos (si ha existido algún embarazo anterior, sea con la pareja actual u otra pareja), posibles enfermedades hereditarias, antecedentes quirúrgicos o valoración de pruebas y tratamientos de
fertilidad realizados anteriormente.
Todos estos datos pasarán a formar parte de la historia clínica junto a los resultados que puedan aportar la pareja de otras pruebas realizadas con anterioridad, para evitar repetirlas innecesariamente, ya que a veces, pueden ser molestas.
Los especialistas en reproducción humana saben discernir si el problema de la infertilidad es de origen masculino o femenino, pero en ocasiones no se conoce la causa o se debe a afecciones tanto del hombre como de la mujer.
Pruebas que se solicitan en la primera visita: 1- Valoración de la función ovárica En primer lugar, debemos saber si existe
ovulación. Se considera que una mujer ovula cuando presenta ritmos menstruales cada 26 a 36 días. No obstante, es conveniente profundizar el estudio de la ovulación.
La ovulación puede confirmarse mediante varios métodos:
- Registro de la temperatura basal: método sencillo pero poco preciso y algo tedioso para la mujer.
- Biopsia de endometrio: forma biológicamente interesante de demostrar la síntesis de esteroides ováricos a través de su efecto sobre el tejido endometrial. Esta técnica resulta poco precisa, molesta e incluso dolorosa, por este motivo se practica directamente una analítica hormonal.
- Analítica hormonal: Análisis de sangre para determinar hormonas que activan la ovulación. Estas hormonas son: la folículo estimulante (FSH), la hormona luteinizante (LH) y estradiol en la fase peculiar precoz y también se suele realizar un análisis de progesterona y prolactina a mitad de la segunda fase del ciclo.
2- Estudio ecográfico basal Es una técnica útil para confirmar la normalidad orgánica, o bien detectar alteraciones ováricas como tumores o
quistes. Con esta técnica se puede valorar también la función del
ovario, pudiendo ver el desarrollo folicular y diagnosticar el momento de la ovulación.
La ecografía también permite observar la ausencia de signos de
hidrosálpinx y la presencia de malformaciones,
miomas o
pólipos endometriales.
En el caso de sospecha de patología ovárica o uterina conviene profundizar el estudio por
endoscopia (
laparoscopia o
histeroscopia).
3- Valoración de la permeabilidad tubárica Se realiza mediante una prueba llamada
histerosalpingografía sobre el 8º a 11º día del ciclo, es una
radiografía de contraste con el fin de estudiar el
útero y las
trompas. El próximo paso en caso de anomalía seria realizar el estudio por laparoscopia más
cromopertubación.
4- Solicitud de un seminograma Exista o no cualquier anomalía en el
seminograma es conveniente remitir el varón al
andrólogo, quién profundizará el estudio del paciente para establecer la causa de esterilidad y poder elaborar un plan de tratamiento. En algunas ocasiones, convendrá solicitar pruebas complementarias que nos permitirán profundizar en algunos aspectos del estudio realizado.