Desde mediados de la década de los 80 que los
centros de reproducción asistida vienen realizando la congelación de
semen, una técnica que es muy efectiva para muchos varones ya que les permite conservar su
fertilidad de forma sencilla y segura. Sin embargo,
la congelación de óvulos se realiza desde hace menos tiempo al ser una técnica más compleja, pero no por eso menos efectiva. Con el perfeccionamiento de nuevas técnicas como la
vitrificación, esta técnica resulta muy eficaz para conservar el potencial
fértil.
La
congelación o vitrificación de óvulos supone una forma de preservar la posibilidad real de ser madre para el momento que la mujer desee llevar adelante un embarazo. En los últimos años se ha visto aumentado el interés de muchas mujeres por querer conservar su fertilidad para un posible futuro.
Indicaciones de la congelación de óvulos
Así pues, esta técnica está especialmente indicada:
- Para preservar la fertilidad de una mujer: Cada vez hay más demora para la búsqueda de un hijo debido a circunstancias sociales y /o laborales, pero cabe destacar que la
fertilidad de la mujer disminuye con los años, sobretodo a partir de los 35. También en mujeres con o sin pareja, que por razones laborales o económicas no pueden afrontar la maternidad cuando más lo desean.
- Antes de realizar un tratamiento oncológico: Mujeres que en
edad fértil se someten a tratamientos de
quimioterapia o
radioterapia, ya que dichos tratamientos producen
esterilidad definitiva.
- Otras razones médicas: Como una extirpación de
ovario.
- Razones ético-morales: Cuando no se desea congelar
embriones en ciclos de Fecundación In Vitro.
- Mujeres con poca
reserva ovárica para aumentar las posibilidades de embarazo: Al realizarle FIV con ovocitos resultantes de varios ciclos de estimulación.
Proceso de la congelación de óvulos. Vitrificación.
Para realizar una congelación de óvulos hay que obtener, en primer lugar, un número determinado de
óvulos que permitan crear unas expectativas razonables de éxito para el día que se decida que estos sean descongelados. La mujer deberá someterse a un proceso de
estimulación ovárica mediante fármacos y seguido de la
punción folicular de carácter ambulatorio para así proceder a la recuperación de ovocitos (es el mismo tratamiento que recibe una paciente que se le realiza una
Fecundación In Vitro). Acto seguido, se procede a la congelación de los ovocitos mediante un nuevo sistema llamado
vitrificación, que consiste en la solidificación celular a bajas temperaturas y en poco tiempo sin que haya formación de hielo. Para conseguirlo, se utilizan
crioprotectores celulares que evitan la rotura de las membranas celulares.
Pasado un tiempo, cuando ya se ha decidido buscar el embarazo, se descongelan los ovocitos y se realiza la
inseminación. Los embriones suelen transferirse a los dos o tres días posteriores sin que haya la necesidad que la mujer se someta a tratamientos hormonales.