¿Fecundación in vitro con tres padres?
Una vez leemos el artículo descubrimos que en realidad gira entorno a las posibles estrategias aplicables en un proceso de Fecundación in vitro para evitar la herencia de enfermedades genéticas contenidas en el ADN mitocondrial.
La mayoría de las células eucariotas contienen en su interior unos orgánulos llamados mitocondrias, cuya función es la de proporcionar energía a la célula. Estos orgánulos contienen una doble cadena de ADN en su interior, que codifica por unos 35 genes, es decir entre un 0,15 y un 0,18% del genoma humano total.
La herencia de las mitocondrias es materna: cuando se forma un embrión a partir del citoplasma que contenía el óvulo (y que una vez fecundado contiene dotaciones genéticas del padre y de la madre), todas las mitocondrias que allí se encuentran proceden del óvulo y, por lo tanto, de la madre. A pesar de que esta es la teoría clásicamente aceptada, existe cierta controversia sobre una posible herencia de mitocondrias por vía paterna, aunque su porcentaje sería mínimo respecto al total.
Es por este motivo, que en el caso de existir alguna anomalía genética en el ADN mitocondrial de una mujer, sus óvulos contendrán dicha anomalía que pasará a ser heredada por su descendencia. Se han descrito hasta el momento unas 150 mutaciones que pueden causar patologías de distinto tipo y que pueden afectar a nivel psicomotriz, metabólico, cardíaco, inmunológico o del crecimiento, entre otros.
Para evitar la herencia de dicha mutación en la descendencia, existe una primera aproximación obvia: la donación de óvulos. Sin embargo, se han desarrollado técnicas alternativas en caso de que la mujer desee concebir con su propio material genético (excepto el mitocondrial) para las que se requieren óvulos de una donante. A grandes rasgos, consisten en transferir el material genético del embrión al óvulo de la donante. Dichas técnicas son aún experimentales, aunque del titular se pueda entender que su uso clínico está generalizado.
Lo que me llama la atención de la noticia es, en primer lugar, el término usado. Considerar que un embrión tiene “tres padres” por el hecho de que una donante haya cedido su ADN mitocondrial me parece totalmente fuera de lugar, por el mismo motivo que si una mujer dona sus óvulos no va a ser la madre del feto o del bebé (que son los que en mi opinión realmente tienen “padres” y no los embriones, pero ese es ya otro tema).
Si consideramos a alguien madre o padre por ser donante, ¿en qué lugar quedan las receptoras de ovocitos o las parejas masculinas en los tratamientos con banco de semen? El término “FIV con tres padres” es absolutamente inapropiado lo miremos por dónde lo miremos.
Pero es que además, en la nota original en inglés de Reuters, Kate Kelland nos describe una de las técnicas como “spindle transfer”, en referencia a la transferencia del huso meiótico de la paciente (estructura en la que se contiene el material genético) al óvulo de la donante. En la publicación del El Mundo dicha técnica se traduce erróneamente como “transferencia del eje materno”.
Con todo ello, pocos días después de la citada publicación, existen numerosas páginas web que han replicado textualmente la noticia (algunas de ellas supuestamente especializadas en el sector médico), por lo que es fácil encontrar artículos en la red sobre embriones de tres padres nacidos por transferencia de eje materno. Un auténtico jeroglífico.

