La ovodonación es el proceso por el cual una mujer recibe el óvulo de otra para poder concebir un hijo. Esta práctica representa el 40% de los tratamientos de reproducción asistida y tiene éxito en 6 de cada 10 casos.

La ovodonación es un tratamiento que se realiza en casos de falla ovárica, es decir, cuando no se producen ovocitos; también cuando la reserva ovárica de la mujer es menor de lo habitual y por ello se producen ovocitos de mala calidad; en otros procedimientos fallidos de fertilización o de Inyección Intracitoplasmaria (ICSI, para tratar la infertilidad del hombre); y en enfermedades genéticas de las parejas que se podrían transmitir al bebé durante la gestación.

Cada vez se hacen más tratamientos de reproducción asistida con ovodonación. En los últimos años el uso de esta técnica ha aumentado y hoy se practica en un 40% de los casos. Esto se debe sobretodo al hecho de que las mujeres van posponiendo su maternidad por motivos personales, laborales, etc. y, con los años, la fertilidad va disminuyendo. Pero también hay mujeres a quien los ovocitos se agotan antes de lo normal de modo que faltan óvulos para poder ser fecundados. En estos casos se debe recurrir a la ovodonación.

Esta técnica da muy buenos resultados. Hay que tener en cuenta que una pareja sana en edad reproductiva tiene un 15-18% de probabilidades mensuales de embarazar de forma natural. Una pareja mayor de 39 años que realice un tratamiento de ICSI tiene un 7-15% de probabilidades de lograr el embarazo, con una tasa de aborto del 40%. Bien, pues si esta misma pareja emplea la ovodonación, aumentan las posibilidades de éxito hasta un 50-60%.

Hay que matizar que la ovodonación, como la donación de semen, es anónima. Las donantes de óvulos son mujeres de entre 21 y 32 años a las que se realizan estudios detallados de genética e infecciones y, por lo general, no han sido madres anteriormente.

La ovodonación consiste en una estimulación de la ovulación de la mujer que va a donar sus óvulos. Se aspiran los ovocitos y se inseminan con el semen del esposo de la mujer receptora, a quien previamente se le prepara el útero con estrógenos. Pasados dos o tres días se transfieren los embriones y se suplementa con progesterona el proceso de implantación. Normalmente se transfieren dos embriones por tal de evitar un embarazo múltiple. Al cabo de catorce días se realiza un test de embarazo y, si es positivo, la mujer continúa con el tratamiento hormonal hasta los cuatro meses de gestación.

También resulta fundamental preparar tanto la mujer donante como la pareja que busca un hijo desde un punto de vista psicológico. Los procesos de fertilidad suelen producir nervios y generar estrés, pero es importante que las pacientes estén tranquilas. Si se detecta ansiedad o depresión en los pacientes, se trabaja para prepararlos frente a la incertidumbre de los resultados.

En definitiva, la ovodonación es hoy una esperanza para mujeres mayores de 40 años, chicas con menopausia precoz, jóvenes con fallo ovárico, mujeres que perdieron los ovarios debido a una endometriosis o un cáncer en la zona o aquellas que ya antes han intentado tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV) pero no han resultado. Todas ellas, son candidatas a la ovodonación.