Es aconsejable que en la primera visita con el
andrólogo el varón acuda con su pareja, así se proporcionará la mayor información sobre los diferentes factores relacionados con su
esterilidad.
El andrólogo, aparte de estudiar los aspectos clínicos de la
infertilidad en el varón, es un especialista en la evaluación y tratamiento de defectos espermáticos, por lo tanto debe realizar el estudio básico y, otros, estudios complementarios. Una vez establecido el diagnóstico, el andrólogo podrá establecer el tratamiento adecuado con la finalidad de mejorar o normalizar el
semen. Si eso no es posible, se tendrá que recurrir a las técnicas de
reproducción asistida.
En la primera consulta al andrólogo se realiza un estudio básico que se basa en tres puntos fundamentales:
1. Historia clínica Se realiza una
anamnesis, un cuestionario completo sobre antecedentes clínicos, tanto personales como familiares. Es un interrogatorio que permite al médico asegurarse que el paciente presenta un buen estado de salud general.
El amplio interrogatorio comprende una serie de preguntas que van desde la edad, la profesión, el estado emocional del paciente, si ha padecido
paperas antes o después de la pubertad, si padece alergia alguna, si toma o ha tomado drogas, su ingesta diaria de alcohol, frecuencia de relaciones sexuales completas, etc.
Una vez completado el interrogatorio, se debe realizar una exploración física.
2. Exploración física Esta exploración permite recabar gran cantidad de datos de utilidad, y en muchas ocasiones, el diagnostico definitivo. Para ello, se realiza una exploración general y otra un poco más detallada sobre el
aparato genital. Para la primera, se observan los
caracteres sexuales secundarios (cantidad y distribución del vello facial, pectoral, axilar y púbico). Esta exploración también sirve para descartar, mediante la palpación cervical, anomalías de la
glándula tiroides y, mediante la palpación de mamas, la existencia de crecimientos anómalos en ellas.
La exploración genital, se inicia por el pene y se observa si hay existencia de posibles lesiones dermatológicas y anomalías. Se valora también el tamaño, la forma, la consistencia y situación de los testículos para descartar diversas anomalías que puedan ocasionar una menor producción de espermatozoides. También se utiliza la palpación para detectar una posible presencia de varices testiculares (
varicocele). Se finaliza esta exploración genital con un
tacto rectal para valorar las características de la
próstata.
3. Valoración clínica del seminograma El semen puede presentar grandes variaciones biológicas en un mismo individuo y, por este motivo, es recomendable la realización de una segunda muestra con un intervalo no inferior, entre ellos, a tres meses para confirmar el diagnóstico.
Si los resultados obtenidos presentan un criterio de normalidad, el ginecólogo debería profundizar en las
causas femeninas. Pero si se observan datos anormales, en los resultados del
seminograma, en los antecedentes clínicos o en los hallazgos obtenidos mediante la exploración física, será necesario realizar otras pruebas diagnósticas que permitan establecer las
causas de la esterilidad y su tratamiento.