Una tesis doctoral elaborada por un especialista del Centro Extremeño de Reproducción Humana Asistida (Cerha) asegura que los factores genéticos son los responsables del 10% de las causas de infertilidad masculina y las microdelecciones del cromosoma Y son la anomalía estructural más frecuente.

El urólogo del Centro Extremeño de Reproducción Humana Asistida (Cerha), Jesús Mateos Blanco, ha realizado un tesis doctoral desde la Universidad de Extremadura en la que concluye que los factores genéticos son los responsables del 10% de las causas de infertilidad masculina y asegura que las microdelecciones del cromosoma Y son la anomalía estructural más común.

Desde la Universidad de Extremadura han señalado que el objetivo de la investigación fue conocer la prevalencia de este problema genético en los pacientes del Cerha y saber cuál de las tres microdelecciones posibles es la más frecuente.

Según el autor del estudio, este problema se manifiesta en hombres con un déficit de espermatozoides, ya que el experto asegura que en aquellos pacientes que tienen un número mayor a 5 millones de espermatozoides por mililitro es muy raro que este problema genético esté presente.

Cabe destacar que para llevar a cabo esta investigación, Mateos Blanco, realizó varios estudios médicos a los pacientes y sólo los varones que tenían una azoospermia (ausencia de espermatozoides en esperma eyaculado) u oligozoospermia severa (baja cantidad de espermatozoides) fueron candidatos a este tipo de investigación.

El autor de la tesis explica que concretamente el estudio se realizó con una muestra de 107 pacientes del Cerha y los resultados mostraron que un 3,7% de ellos padecía esta anomalía, la que afecta a la región AZFc del cromosoma Y.

El urólogo señala que cuando este problema lo tiene un hombre, si es capaz de reproducirse a pesar del número tan deficiente de espermatozoides, en caso de tener un hijo varón, éste heredaría la anomalía. En este sentido, Mateos añade que uno de los riesgos que puede existir si estos pacientes consiguen reproducirse, reside en que el problema genético se vaya expresando cada vez más a lo largo de generaciones, sin que se tenga conocimiento todavía de cuál puede ser su alcance.

No obstante, el autor del estudio ha apuntado que hasta el momento no ha habido comunicación de malformaciones ni incidencias y en la mayoría de los estudios realizados se ha demostrado que los nacimientos han sido de niños sin problemas.